Las personas mentalmente fuertes no malgastan sus energías en lamentarse sobre sus circunstancias o por cómo otras personas se han portado con ellos. En cambio, asumen la responsabilidad por sus propios actos y entienden que la vida no siempre es fácil o justa.

2. No renuncian a su poder:

No permiten que otros les controlen, ni se someten a la voluntad de nadie. No dicen cosas como “mi jefe me hace sentir mal”, porque entienden que controlan sus propias emociones y pueden elegir cómo reaccionar a una situación.

3. No tienen miedo a los cambios:

La gente con fortaleza mental no trata de evitar los cambios. Reciben los cambios de forma positiva y estan dispuestos a ser flexibles. Entienden que el cambio es inevitable y creen en su propia capacidad para adaptarse.

4. No malgastan energía en cosas que no pueden controlar:

Nunca oirás a una persona mentalmente fuerte quejandose sobre maletas perdidas en el aeropuerto o atascos en el centro de la ciudad: se centran en los aspectos de su vida que pueden controlar. Reconocen que, a veces, lo único que pueden controlar es su propia actitud.

5. No intentan agradar a todo el mundo:

Reconocen que no necesitan agradar a todo el mundo todo el tiempo. No tienen miedo a decir “no” o mantenerse firmes cuando es necesario. Se esfuerzan en ser amables y justos, pero son capaces de tolerar el que otras personas se alteren porque no han conseguido lo que querían.

6. Asumen riesgos calculados:

No se lanzan a la aventura sin pensar, pero son capaces de asumir ciertos riesgos controlados. Las personas con fortaleza mental dedican tiempo a sopesar los riesgos y beneficios antes de tomar una decisión importante, y se informan bien de los peligros potenciales antes de pasar a la acción.

7. No se estancan en el pasado:

Las personas mentalmente fuertes  no pierden tiempo sintiendo nostalgia del pasado ni deseando que las cosas pudieran ser diferentes. Asumen su pasado y pueden decir lo que han aprendido de él, sin embargo no están reviviendo constantemente sus malas experiencias o fantaseando sobre sus días de gloria. Centran su vida en el presente y hacen planes para el futuro.

8. No caen una y otra vez en los mismos errores:

Aceptan la responsabilidad por su conducta y aprenden de sus errores pasados. Como resultado, no repiten una y otra vez esos errores. En cambio son capaces de pasar página y tomar decisiones más inteligentes gracias a su experiencia.

9. No envidian el éxito de otros:

La gente mentalmente fuerte son capaces de apreciar y celebrar el éxito de otros en la vida. No sienten envidia ni se sienten estafados cuando otros les superan. Reconocen que el éxito viene del trabajo duro y están dispuestos a esforzarse para tener sus propias posibilidades de éxito.

10. No abandonan tras un revés:

No ven el fracaso como un motivo para abandonar. Utilizan el fracaso como una oportunidad para crecer y mejorar. Tienen voluntad para seguir intentándolo hasta que lo consiguen.

11. No temen la soledad.

Las personas fuertes mentalmente toleran la soledad y no temen el silencio. No tienen miedo a quedarse a solas con sus pensamientos y utilizan ese tiempo para ser productivos. Disfrutan de esos momentos y no dependen todo el tiempo de la presencia de otros para ser felices.

12. No sienten que el mundo les deba nada:

No se sienten con derecho a nada en la vida. No piensan que otros deban cuidar de ellos o darles algo. Buscan oportunidades basándose en sus propios méritos.

13. No esperan resultados inmediatos:

Cuando se esfuerzan para ponerse en forma o levantar un nuevo negocio, las personas con fortaleza mental no esperan resultados inmediatos. Aplican sus habilidades y tiempo al máximo y entienden que los cambios reales llevan tiempo.
La verdad es que me he reconocido a mí mismo en varios de los hábitos negativos, y (por suerte) también en algunos positivos. También he reconocido hábitos de personas a mi alrededor, en ambos sentidos. ¿Te has sentido identificado con alguna de estas tendencias?. Espero que os sirva de inspiración para mejorar, como a mí.